Carmen, María, Paula, Aurora y Rocío son los cinco pilares de este catering y sus dos marcas. La historia cuenta con casi 25 años en los que han superado crisis, han pasado por muy buenos momentos, han crecido, evolucionado, cambiado… Nada de esto hubiera sido posible sin un equipo humano increíble. Todo esto hace que sean mucho más que cinco.

Carmen, María, Paula, Aurora y Rocío son los cinco pilares de este catering y sus dos marcas. La historia cuenta con casi 25 años en los que han superado crisis, han pasado por muy buenos momentos, han crecido, evolucionado, cambiado… Nada de esto hubiera sido posible sin un equipo humano increíble. Todo esto hace que sean mucho más que cinco.

Corría el año 1994 y de nuestra casa salían los primeros platos preparados que cocinaba mi madre: roast beef, con esa salsa oscura que reflejaba las horas que la cebolla había estado pochando, crêpes de gambas con crema de marisco, perdices estofadas, pollo al curry… No sabría decir cuál fue el primer plato de todos, el primero que mi madre preparó. Todo lo aprendió de mi abuela, su gran maestra.
Ese es el verdadero origen de Catering Cinco, la familia.

Recuerdo como si fuera ahora cómo nos costó decidir el nombre, barajábamos muchos nombres relacionados con la cocina, la restauración y todo lo imaginable relacionado con este universo.

Hasta que al final nos decidimos. Catering Cinco, porque somos cinco chicas: mi madre y nosotras cuatro, cada una con un perfil distinto, con unas habilidades que se complementan y nos permiten aprender unas de otras con el denominador común de la filosofía y el tesón que nos ha inculcado nuestra madre.

Todas nos hicimos expertas en pelar langostinos y hacer crêpes a una velocidad asombrosa. El negocio de mi madre fue creciendo en nuestra cocina al ritmo de “Siempre _Así”, que animaba mucho, nuestro lavadero era una lavandería industrial y nuestro salón se convirtió en un despacho muy elegante donde se recibía a los novios y se hacían las pruebas de menú. Así pasaron 10 años con un montón de bodas y mi madre al frente del negocio.

En 2004 mi hermana Paula, Licenciada en Historia del Arte y que ha cursado sus estudios en la prestigiosa escuela de cocina del Cordon Bleu de París, estaba trabajando en Londres y decidió volver para darle una vuelta a la cocina de la empresa. Ella es desde entonces la Jefa de Cocina y junto a su equipo son los encargados de sacar nuevas recetas, elaborar los menús, innovar, recuperar antiguas recetas, mezclarlas…vamos, lo que hoy en día se conoce como el departamento de desarrollo de producto y producción.

Yo trabajaba en otra empresa y decidí también incorporarme. Licenciada en Derecho, ahora gestiono el departamento comercial junto a mi madre. Aurora, Licenciada en Administración y Dirección de Empresas, lleva el departamento financiero. Y Rocío, que es arquitecto, colabora continuamente en el desarrollo de nuevos proyectos, así como en el acondicionamiento y decoración de los nuevos espacios que vamos gestionando.

Desde entonces hemos superado una crisis, hemos pasado por muy buenos momentos, hemos crecido, evolucionado, cambiado… ¡y es que casi 25 años dan para mucho!

Pero nada de esto hubiera sido posible sin un equipo humano increíble, muchos de los cuales llevan con nosotros desde el principio. Es por esto, por lo que nos gusta decir que somos
#muchomásquecinco.

En estos momentos mi madre sueña con jubilarse pero lo que no sabe es que no le vamos a dejar… ¡TODAVÍA!

Desde entonces hemos superado una crisis, hemos pasado por muy buenos momentos, hemos crecido, evolucionado, cambiado… ¡y es que casi 25 años dan para mucho!

Pero nada de esto hubiera sido posible sin un equipo humano increíble, muchos de los cuales llevan con nosotros desde el principio. Es por esto, por lo que nos gusta decir que somos
#muchomásquecinco.

En estos momentos mi madre sueña con jubilarse pero lo que no sabe es que no le vamos a dejar… ¡TODAVÍA!

#muchosmásquecinco